Vivimos acostumbradas a ir deprisa, incluso cuando cuidamos de otros. Pero no podemos acompañar desde el agotamiento. Por eso nació el espacio de Automimo: un rato al mes para volver al cuerpo y dejar que el sistema nervioso descanse.
El Yoga Nidra nos invita a tumbarnos, cerrar los ojos y recorrer el cuerpo con la conciencia. No hay nada que conseguir. Solo recibir.


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